jueves, 4 de abril de 2019

1987.El cumple de Drácula (Humor de Presos)

1987. El siguiente es un relato escrito en un compilado de anécdotas que conforman una publicación exclusiva para los integrantes del curso 305 construcciones, y que tuvimos el gusto de leer.
Carroza: el cumple de Drácula
Premio: 1er premio
Categoría: Humorísticas

Entre un torbellino de manos que me saludan y me desean suerte, el Tocayo me dice:
-Dale, metete al cajón que yo lo cierro !

-Avancen despaciooo !! gritan el Zulú, el Freddy, Raúl y el Trompa, enredados en rollos de cables y tenazas nerviosas. Es para abrirse paso entre la muchedumbre que se agolpaba en la plaza 25.

Estábamos en la esquina de Mitre y Urquiza, a tan solo metros del palco, a tan solo metros de nuestra última parada y de la última actuación antes del veredicto del jurado. Y no era fácil, para nada, venir con chapa de candidato y no defraudar a los amigos, compañeros, amigos de amigos, que trasnocharon clavando tablas, pegando afiches, cociendo el murciélago, preparando maquillajes, atando tanzas, pintando el maniquí, robando focos, burlando guardias, empujando el acoplado...  
Y tampoco era nada fácil, (para nada), estar acostado entre el olor a engrudo nauseabundo, los restos de yerba, el vino volcado, las latas de conserva del guiso y todo material "prohibido" que teníamos que esconder a la vista de las madres de los lorucos...

Comienzan los preparativos. El desfile fantasmagórico de los funebreros portando los cajones al hombro, genera miradas que van de la risa al asombro: 

- Éstos están locos !
Y tienen razón, estamos locos por habernos atrevido a hacer lo que teníamos ganas, a desconocer el reglamento mas pesado que una guía de teléfono, a cruzar la frontera de lo cotidiano.

- Atentos que vamos !.. 
nos advierte el cuñado del Fafa desde el rincón de la pollera.

Y justo... me agarró picazón, se imaginan donde, y algo me camina por la cabeza. Creo que se llenó de hormigas culpa de la yerba podrida..
Veo por las hendijas, las luces de la calle. El locutor anuncia nuestra actuación, que no lleva el nombre de la escuela por que nos resistimos a la idea de tener que presentar el libreto y estar a merced de un censor (el yaca).

Se apagan las luces, comienza la música con efectos de tormenta..
La tensión aumenta, pero no estoy solo. Están todos los recuerdos conmigo.. las tablitas y cartones pintados, las muchísimas horas escuchando música en la cocinita de los Pirus, en la sede del Kukus o en lo del Cheto, las revistas de historietas, los dibujos animados del canal 8, el cine clase B del San Martín, Benny Hill, Thriller, las novelas de ciencia ficción, los debates en el Cocó car, los sketch en los campamentos de la gruta..

No tenemos que salir a inventar nada a esta hora de la madrugada, solo salir a bailar y divertirnos, divertirnos a lo loco, como lo han hecho anteriormente lo de las carrozas del gordo Gil, de Cabaret, del gordo Locaso, el imitador de Chaplin, la del motor, el lago de los gansos, Lemon Jazz y todas esas carrozas improvisadas que eran cuatro tablas, un chamamé, un disfraz, un borracho y una buena pelea.

La música de terror aumenta, es el momento de salir a escena y completar nuestra trilogía y un par de estudiantinas, que serán atesoradas por muchos. 

Desplazo la tapa, cierro los ojos... como me pica el c...


Visión imparcial de nuestros recuerdos juveniles.... escrito por un integrante del curso 305 construcciones de la ENET 1, promoción 87.
Grupo editor: "La cofradía del ciego rosa".